La frase que se repite siempre por estas fechas y terminamos por creerla es la tan conocida: “en Navidad engordamos”… pero nada más falso y lejos de la realidad. El ganar o no kilos de más en determinadas épocas del año depende mucho de nuestra fuerza de voluntad y hábitos alimenticios.

 

No tienes ni debes renunciar a tomar un aperitivo con amigos, comer con los compañeros de la empresa, o disfrutar con toda la familia de la cena de navidad y noche vieja, además de los turrones, dulces, polvorones… Debes aprender cómo evitar ganar peso.

¡Aprende a no ser una de las primeras que en enero comienza dieta!

Tu mejor aliado, la moderación

Las tentaciones están a la orden del día a cualquier hora y lugar allí donde vas. Lo que logra crear dudas y remordimientos al día siguiente. La clave de todo ello es disfrutar de las comidas pero con MODERACIÓN… con realizar pequeños gestos y hábitos es suficiente para disfrutar de todo.

Si eres la encargada de preparar el menú navideño opta por usar más verduras como guarnición, cocinar con menos aceite y evitar el uso de mantequillas o margarinas (lo que reduce el aporte calórico a tus comidas). También puedes reducir la cantidad de aperitivos grasos y las salsas. Lo mejor es optar por platos asados preparados íntegramente al horno.

Comer despacio es otra de las claves para no ganar peso. Debes dejar pasar un tiempo entre plato y otro. Nuestro estomago necesita 20 minutos para mandar la señal al cerebro para indicar que está saciado/lleno.

Alimentos clave para un menú saludable

A la hora de crear menús o sentarte a la mesa durante estas fiestas navideñas debes inclinarte siempre por alimentos bajos en grasa, con pocas calorías, más saciantes y evitar en lo posible las salsas.

 Los mariscos son un alimento ideal. Langostinos, centollos, langosta, gambas, bogavante… cocinados al horno, vapor o a la plancha portan un alto contenido proteínas, vitaminas y minerales. Con bajo contenido de hidratos y grasas.
➡ Pescado azul (Atún, salmón, sardina, caballa y anchoas) pueden convertirse en el plato principal del menú. Son fáciles de digerir y ricos en proteínas, principalmente, en ácidos grasos omega 3.
➡ La carne de cerdo (la parte magra) y la carne de pavo son una muy buena opción para protagonizar el plato principal. Si se evitan las salsas y se cocina al horno o la plancha aporta un gran valor nutritivo y de proteínas.
➡ Las verduras, no solo como guarnición, son un plato ideal para estas fiestas. Al horno, a la plancha, en sopas, frescas, cocidas, o como aperitivos. Son bajas en calorías, ricas en agua y antioxidantes y, además, son beneficiosas para regular el exceso de grasas malas ingeridas durante estas fechas.
➡ Turrones, mazapanes y bombones, disfruta de los dulces pero sin pasarte. Pruébalos, sólo en la comida o cena de celebración, pero no repitas. Evitarás el exceso de azúcar y matar el gusanillo del dulce sin abusar de él.

Importante: no te saltes las comidas. Realiza cinco comidas al día. Consume más frutas y verduras al día y bebe mucho líquido. Recuerda, además, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda practicar al menos treinta minutos diarios de ejercicio físico.