Con el paso del tiempo nuestro cuerpo va experimentando cambios físicos.  Nuestra piel va perdiendo frescura, vitalidad, tonalidad, juventud y aumenta la temida flacidez.  La cual es más común de lo que creemos. No tiene por qué estar relacionada a los kilos de más. El frio, el calor, la contaminación, el sol y cambios en la edad con el paso del tiempo ineludiblemente hacen que nuestra piel pierda elasticidad y firmeza. La flacidez se hace evidente cuando se debilita la unión entre los músculos y la piel por disminución del colágeno y la elastina, entonces comienzan a aparecer descolgamientos que se notan fundamentalmente en cara, cuello, cara interna de brazos y muslos y en el abdomen.

Es esencial hidratar, nutrir y ejercitar nuestra piel. La alimentación también juega un papel importante. Comer la cantidad recomendada de frutas, verduras y beber abundante líquidos ayuda a mantener en buen estado la salud de la piel.

Ejercicios complementarios contra la flacidez

Pequeños hábitos saludables ayudan a mantener firme la piel. Creando una rutina diaria dejando de lado el sedentarismo. Con diferentes técnicas como el aerobic, la natación, el running, el yoga. Cuanto antes debemos frenar ese tejido blando en nuestra piel. Por medio de ejercicios complementarios  como las rutinas que a continuación mostramos ayudamos a prevenir la flacidez:

  • Abdomen: un ejercicio efectivo contra la flacidez abdominal es el “Plank”, se realiza acostando todo el cuerpo hacia abajo y levantando con los codos y pies el peso del mismo. También puedes realizar abdominales rudimentarios o con aparatos específicos para ello.
  • Brazos: las flexiones de brazos sobre el suelo son las adecuadas para prevenir la flacidez tonificando los brazos.
  • Piernas: para esta parte del cuerpo los ejercicios recomendados también son los indicados para adelgazar. Como correr, andar en bicicleta, saltar la cuerda, andar a paso ligero, etc.
  • Rostro: para esta zona simplemente debes realizar una rutina de pequeños movimientos; Abre completamente la boca, nariz y ojos (como si estuvieras bostezando) y mantén esa expresión durante cinco segundos. Relaja durante otros cinco segundos.