Salud no solo corresponde a mantener un aspecto saludable, un peso adecuado o no enfermar. Para mantener una buena salud también es primordial mantener unos hábitos de vida saludables. Adecuados a nuestro perfil, rutina y estilo de vida donde prime el sentirnos cómodos. Lograr unos hábitos saludables no significa vivir esclavizados a obligaciones, responsabilidades o rutinas. Es un paso hacia adelante para vivir una vida plena y en perfecta armonía con nuestra salud general y aspecto físico.

Antes de empezar debemos hacer un paréntesis en nuestras vidas y analizar el ritmo de vida que llevamos y si ya mantenemos algunos hábitos saludables. Hábitos que no siempre son realmente saludables pero que creemos que sí. Partiendo de ese punto podemos empezar a comprometernos con nosotros mismos y crearnos unos hábitos saludables incorporando los que ya nos satisfacen.

Todos podemos conseguir aquello que nos propongamos

Cómo lograrlo

Para hacer una planificación de hábitos saludables es importante preguntarte para qué lo quieres hacer. De esta manera podrás focalizarte y buscar las herramientas y recursos propios, necesarios para lograr el cambio que quieres. Un cambio de hábitos ya sea en relación con la alimentación o en cualquier otro ámbito de la vida, pasa por marcar unos objetivos principales. Valorar la motivación y la confianza que tienes contigo mismo para lograr esos objetivos. Apuntar qué obstáculos te puedes encontrar, para así poder buscar recursos propios o ajenos que te ayuden a lograrlo. Para logar unos hábitos saludables basta con tener presente pequeños aspectos:

  • Mantener los horarios de sueño.
  • Realizar actividades deportivas.
  • Disfrutar de actividades de ocio.
  • Poner una sonrisa a las pequeñas cosas del día a día.
  • Comer cinco veces al día.
  • Llevar una alimentación sana y equilibrada.

Recuerda que tú eres tan fuerte como tus pasos, y cada hábito saludable que te propongas cumplir es en pro de tu beneficio.