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Doctora Alejandra Almenares

¿Cómo elimino el mal olor de mis axilas?

Tratamientos para evitar el olor de las axilas

La bromhidrosis o mal olor axilar  es una enfermedad relacionada con las glándulas apocrinas que causa un olor desagradable e imposible de disimular. Las personas que la sufren se ven afectadas en cada aspecto de su vida sin poder combatirlo por mucho desodorante, antitranspirante o perfume que utilicen. Las glándulas apocrinas están localizadas en las axilas, los genitales y el pecho. Lo que le ocurre a los afectados por bromhidrosis es que cuando el sudor entra en contacto con las bacterias que todos tenemos en la piel, la descomposición produce ácido graso y amonio, que generan el fuerte olor. Desafortunadamente, en muchas ocasiones, la persona que tiene mal olor se acostumbra tanto a su propio aroma que a menudo es la última en notarlo.

Se cree que la bromhidrosis tiene un origen genético, pero igualmente puede ser causada por otras enfermedades como las de tiroides o glándula suprarrenal, o generado por causas metabólicas. Además hay que tener en cuenta que algunos fármacos que también la producen.

Otro factor que influye es el de la alimentación, productos como el alcohol y el tabaco o condimentos como el ajo y la cebolla, contribuyen a que el olor se intensifique.

Tratamiento contra la bromhidrosis

Se recomienda utilizar jabones antibacterianos y antitranspirantes que lleven germinicidas, para disminuir las bacterias de la piel. Como la ropa y el pelo constituyen una fuente adicional de retención del sudor y contribuyen a este problema, la depilación del vello tanto en hombres como en mujeres mejoran los síntomas.

Otra solución es el uso de antibióticos tópicos, que actúan controlando el crecimiento de las bacterias en el proceso. Además si se practica algún deporte se debe optar por un antitranspirante potente y que contenga cloruro de aluminio al 20%.

Para los casos en los que los remedios anteriores no son suficientes se puede optar por un tratamiento con tóxina botulímica o bótox.  El Botox se inyecta directamente dentro de las glándulas sudoríparas ubicadas debajo de los brazos para cerrar efectivamente el mecanismo de las glandulas. El procedimiento puede llevarse a cabo en el consultorio del médico y por lo general no requiere ninguna restricción respecto de las actividades posteriores a realizar después de tu tratamiento.

Otra opción para cuando nada funciona es la cirugía, haciendo una especie de liposucción debajo de la piel y eliminando las glándulas sudoríparas para acabar con la sudoración por completo.

Si crees que puedes padecer de bromhidrosis, debes consultar a un profesional medico.  El diagnóstico correcto y el asesoramiento sobre las diferentes posibilidades terapéuticas contribuirán a aliviar esta afección y mejorar el nivel de vida.

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